El paquete fiscal atenta en contra de nuestra economía
Ya desde el 2008 algunos economistas señalaron en el Foro Global Agroalimentario, que en México, cuando los precios de los alimentos aumentan 10%, los hogares reducen sus compras de comida en 6% , de modo que el aumento de los impuestos, impulsado por el gobierno federal, propiciaría que si bien éste termine su gestión dándonos los servicios con la misma “calidad” que ahora recibimos, pero sin duda nuestra economía familiar, capacidad adquisitiva y nuestro bienestar, seguirán fracturados a pesar de que se anuncie que la recaudación fiscal repercutiría en el bienestar de la población.
¿A qué población se referirán los funcionarios? Porque, al cierre del año pasado el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), estimó que 19.5 millones de personas tenían ingresos insuficientes para adquirir una canasta básica de alimentos, incluso si los destinaran exclusivamente para ese fin.
A la fecha, "la pobreza por el nivel de ingresos existente sigue siendo elevada en México y aumentó debido al entorno económico adverso a nivel internacional y nacional"; incluso hace unas semanas, después de que por supuesto habían pasado las elecciones, Felipe Calderón reconoció que el número de pobre había crecido durante su errática gestión. Pues lejos de impulsar políticas para remediar la situación lo único que sugiere es gravar a productos y servicios con 2 por ciento.En toda esa vorágine, para nada se mencionan los sueldos que recibimos las mayorías, sólo se han cuestionado los que devengaban los compañeros del SME, y los voceros del capital se rasgaron las vestiduras, lo siguen haciendo; algunos medios hasta los denostaban con diversos calificativos ofensivos.
Tampoco se han mencionado, ni la crisis económica que nos abruma ni la devaluación de la moneda, cercana a 40 por ciento en el último año, claro porque los dardos se dirigen en contra de los trabajadores. En ese sentido, quién de esos potentados de la información ha aludido a la presión que sufren nuestros salarios por la inflación.